Con motivo del avasallador interès despertado por las consideraciones hechas acerca del Quilmes Rock, debo agregar tres verdades absolutas de los recitales argentos. Siguiendo la polìtica de este blog de casarse con la subjetividad y meterle los cuernos a la objetividad, podemos afirmar que:
*La gente que va a un recital con una remera de la banda que toca en ese mismo recital es jilada, (salvo que sea una banda de culto onda "Yes" o "Crosby Stills Nash & Young").
*La gente que se compra la remera del "Quilmes Rock" es mas jilada todavìa.
*La gente que se compra la remera del "Quilmes Rock" y se la pone en el mismo recital, directamente es tan jilada que no tengo palabras para describirlo.
Siempre hay uno que quiere comenzar un "olè olè olè...". Dado que este personaje estaba ausente en este ùltimo recital lo comencè yo para divertirme un rato.
Pero nada rimaba demasiado entonces se me ocurriò un "olè olè olè TYLER, TYLER..!" Creo que podrìa haber estado màs inspirado pero la gente no le ponìa mucha onda. (Y algunos ni si quiera sabìan quien era Tyler!!).
Otro aspecto que me llamo la atenciòn fue la imperiosa necesidad de la gente de registrar todo. La mitad de las personas en el campo estaban sacando fotos, desesperados por captar el momento en sus camaritas, y asì me parece que estaban tan pendientes de la foto que no disfrutaban el show.
A todos nos gusta "ver" a los artistas, pero tal vez es interesante escuchar el recital y no desesperarse por verlo, màs aùn, un recital en River donde el planteo es màs "escuchar que ver".
Tal vez haya una gran diferencia entre los que van a "ver" un recital y los que van a "escuchar" un recital, o no. No lo sè.
En fin, cada loco con su tema y como decìa mi abuela, a cada chancho le llega su San Martìn. Què frase simpàtica, no?
Ryan O'Reily*